Vuelta al blog, lo retomamos señores.
Esta semana nuestra profesora de biología nos explicó un poco sobre el Síndrome de Williams, en concreto el lunes y el martes en las correspondientes horas de anatomía, ya que el miércoles asistimos a una charla y un pequeño concierto que dieron unos ex alumnos de nuestro instituto, que padecen el Síndrome de Williams, acompañados de un profesor de música muy simpático. Los chicos eran muy alegres, eran un chico y una chica, y por el momento solo recuerdo el nombre de la chica, Laura (si mal no recuerdo). Laura tocaba muy muy bien el piano, es una artista, y el chico tocó algo de percusión junto al profe de música, por ello el título de la entrada; el cuerpo como órgano de percusión.
No explicaron mucho a cerca de su alteración genética, pero lo poco que nos explicó nuestra profesora, os lo contaré aquí hoy.
Este síndrome lo padecen uno de cada siete mil recién nacidos, y algunas de sus características son algunos rasgos faciales peculiares, hipercalcemia (exceso de calcio), y a veces también se dan casos de discapacidad leve o moderada. También padecen de enfermedades cardiovasculares, debido al gran diámetro de una vena.
En España hay una Asociación Síndrome Williams España (ASWE), que lleva puesta en marcha ya 20 años, la cual ayuda y apoya a las familias afectadas por dicho trastorno.
No pudimos quedarnos mucho a rato en dicha conferencia, pero lo poco que estuvimos nos encantó, fue una pena perdernos la charla del profe de música, porque se le veía muy motivador y los adolescentes eso lo agradecemos mucho.
Sin más dilación, muchas gracias a todos los que hicisteis posible esa reunión, fue muy agradable y os esperamos en el insti. Bienvenidos seáis.
Un abrazo.